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DEFINE Y DESPLIEGA LOS OBJETIVOS, ORIÉNTATE Y ORIENTA A TU EQUIPO A LOS RESULTADOS

TRANSFÓRMATE EN IMPARABLE: Consigue y multiplica los resultados tanto tuyos como de tu equipo y empresa de forma eficiente y sin morir en el intento.

Si me sigues desde hace tiempo, en más de una ocasión me habrás oído decir que para mí, la misión principal de un líder de equipo y de empresa es conseguir resultados, por supuesto, a través de su equipo de trabajo. Y esto parte de marcarles el camino a seguir, dirigir su acción estableciendo y gestionando objetivos, y orientarles a resultados. 


La misión principal de un líder de equipo es conseguir resultados a través de las personas.

 

Como veíamos en el artículo anterior, conseguir objetivos y resultados implica establecer objetivos de forma inteligente y desde la reflexión, definir el qué y el cómo, desplegarlos y guiar al equipo hacia su consecución ofreciendo orientación, y en estos pasos de mi método nos centraremos en este artículo.

INTRODUCCIÓN

Pero no quiero comenzar sin hablar de las ventajas de trabajar por objetivos, pues, en términos generales, subestimamos su valor. 

TRABAJAR POR OBJETIVOS, nos permite:

  • Saber hacia dónde vamos (los objetivos proporcionan dirección y una visión clara del futuro, son el “faro” que guían nuestros pasos). 
  • Saber por qué hacemos las cosas (proporcionan propósito, sentido y razón de ser a nuestro trabajo, y motivación para comenzar cada día).
  • Priorizar y ser más eficientes (permiten gestionar el tiempo y los recursos de forma eficiente, organizarnos, focalizar la atención y el esfuerzo…). 
  • Generar compromiso y satisfacción en nuestros equipos de trabajo y mejorar su cohesión (al darles un para qué, trabajar todos junto en su consecución, motivarlos a mejorar y crecer para alcanzarlos…). 

La forma más fácil de no conseguir objetivos es no definirlos correctamente, sin un análisis previo y sin que sean SMART (y tenga otras características importantes). 

Reflexiona sobre lo que quieres conseguir.

El primer paso a la hora de definir y desplegar los objetivos es REFLEXIONAR. Lo sé, a no ser que seas una persona reflexiva y analítica esto te cuesta mucho, pero créeme cuando te digo que es de vital importancia. Hacerte algunas preguntas te puede ayudar.

  • ¿Tenéis objetivos de Empresa? ¿Cómo podéis contribuir a conseguirlos? ¿Qué objetivos necesitáis marcar para ello? 
  • ¿Dónde os gustaría llegar como equipo? ¿Cuál es vuestra misión y visión?  
  • ¿Qué objetivos habéis logrado el año anterior? ¿Cuáles no y por qué? ¿Qué podríais haber hecho mejor? 

Una vez hecho este ejercicio (cuantas más preguntas te hagas y te respondas mucho mejor), tendrás una idea más clara de los objetivos que quieres marcar para tu empresa, equipo y para ti mismo/a. Ya no me valen las excusas de que en tu empresa no hay objetivos o que a ti no te los hayan marcado. Ni siquiera que te vienen impuestos, porque algún objetivo más podrás establecer, ¿verdad?

Define vuestros objetivos (SMART + otras características).

El segundo paso es DEFINIR los objetivos correctamente. Para ello, los objetivos deben ser entre otras cosas SMART (inteligentes):

  • eSpecíficos. Concretos (qué quieres conseguir exactamente, cuánto, quién es el responsable, qué significa…), para que no haya lugar a dudas. 
  • Medibles. Cuantificables, con indicadores de medición (cuantitativos o cualitativos en función de la naturaleza del objetivo), para poder ver el progreso y saber si los habéis conseguido.
  • Acordados. Consensuados. Necesitas el acuerdo con las personas que participan (tu equipo, tu responsable, otros departamentos…) para conseguir su compromiso. Atención: Esta no es una característica de SMART, pero me he tomado la molestia de cambiarla por su vital importancia.
  • Realistas. Factibles, alcanzables, aunque también retadores y estimulantes para que merezcan la pena.  
  • Acotados en el Tiempo. Con fecha límite de consecución. Sin fecha de finalización no se tiene la “urgencia” de conseguirlos.

Para mí hay tres cosas que marcan la diferencia en lo que se refiere a definir objetivos, y son, que el objetivo tenga fecha límite, un responsable asignado y que quede claro qué significa éxito (conseguir el objetivo). Estoy harta de ver problemas en los equipos por esta falta de definición, sobre todo en departamentos de soporte donde los objetivos no suelen ser tan fáciles de “medir” con un indicador, y en muchos casos cuando llega la hora de analizar su grado de cumplimiento hay discrepancias entre el líder y el equipo. Además, es necesario también priorizarlos, para tener claro por cuáles empezar a trabajar y cuáles son más importantes que otros.

Obviamente, no incluyo como característica innegociable que estén puestos por escrito porque… ¡¡faltaría más!!!

Por tanto, revisa si los objetivos que has marcado cumplen los criterios para ser SMART y si no, reformúlalos para que lo sean. 

Sin embargo, he de decirte, que el hecho de que los objetivos sean SMART no es suficiente para que estén bien definidos, hay que ir un paso más allá, aunque tampoco puedo revelarte todos los secretos en este artículo…

Por último, debes saber que una de las razones por las que mucha gente y empresas no consiguen sus objetivos es porque tienen demasiados. Priorizar los objetivos es la clave.

Crea el plan de acción para alcanzarlos.

Con esto ya tendremos definido el “qué” queremos conseguir, por lo que nos faltará definir el cómo, el PLAN DE ACCIÓN, que es el tercer paso.

Es momento de definir qué acciones hay que realizar para conseguir cada objetivo y cuándo, y así establecer el cómo y planificarlo. Se trata, por tanto, de identificar lo que hay que hacer, quién lo tiene que hacer y en qué fecha, poniéndolo por escrito. Esto nos dará la hoja de ruta para conseguir cada uno de nuestros objetivos. Sin embargo, no necesitas realizar un montón de cosas para conseguir cada objetivo, sino encontrar el 20 % de las acciones que te van a generar el 80 % del resultado.

Es muy recomendable también establecer hitos intermedios sobre todo para objetivos a largo plazo, hitos que tenemos que ir alcanzado, pasos de la escalera que hay que subir para llegar al objetivo.

Comunica a los implicados y orienta a tu equipo a resultados.

Comunicar los objetivos a los implicados no es enviarles un email diciéndoles “estos son vuestros objetivos para el año 2020”. COMUNICAR es un arte que has de dominar si quieres que los objetivos se cumplan, e implica informar, explicar y consensuar, además de delegar en función de quién lo vaya a llevar a cabo. También implica motivar hacia su consecución, haciendo los objetivos lo suficientemente atractivos y dándoles algo a cambio, entre otras cosas. Y por supuesto, ofrecer tu ayuda.

Además, también tendrás que informar a otras personas que estén relacionadas con los objetivos o que puedan verse afectadas, para que los objetivos sean acordados y así, SMART.

Haz seguimiento y analiza los resultados para mejorar de forma continua.

Para terminar, y si no quieres llevarte sustos de última hora por confiar en el buen hacer de las personas, el último paso es HACER SEGUIMIENTO, revisar si estáis yendo en la dirección correcta hacia vuestros objetivos, si se están cumpliendo las fechas, si hay desviaciones…

Y cuando llegue la fecha de cumplimiento del objetivo sólo te quedará revisar el resultado, analizarlo e identificar las acciones que tenemos que realizar para mejorar de forma continua. Así cerramos el círculo, y podemos volver a planificar, hacer, chequear y actuar, siguiendo el ciclo PDCA de Lean que tanto me gusta.

Si has llegado hasta aquí ENHORBUENA, porque estás mucho más cerca de convertirte en IMPARABLE, y multiplicar tu capacidad para conseguir objetivos

En el próximo artículo nos adentraremos en las técnicas para no “morir” en el camino hacia los objetivos, y poder conseguir objetivos de forma eficiente y sin tanto coste personal. Seguimos avanzando para convertirnos en IMPARABLES.

¿Quieres saber cómo puedes multiplicar tus resultados y los de tu equipo y empresa de forma eficiente y sin morir en intento?